IRIS (Intervencion Rural e Investigacion en Saneamiento) fue un proyecto concebido en SOCEMCH por nuestro grupo de entusiastas estudiantes de medicina y que se inspiraba en los campamentos universitarios de otras sociedades de estudiantes. El primer viaje que hizimos con IRIS fue coordinado con el siempre entusiasta Carlos Guillen con quien organizamos despues cursos y otros viajes. Nunca voy a olvidar el IRIS I. Viajamos a Tarapoto (selva central de Peru). Estuvimos casi 1 mes viajando a varios pueblos entre ellos Pamashto, Alto Shambuyacu y Santa Rosa de Tioyacu) Tuvimos en algunas ocasiones que alojarnos en los pueblos pasando varias necesidades y para llegar a los pueblos teniamos que hacer viajes por carreteras en las laderas de las cordilleras, caminando durante horas bajo el sol quemante y deshidratante, sufriendo la lluvia y el fango que nos llegaba hasta las rodillas, los moquitos…fue un viaje inolvidable. Yo la verdad que disfrute mucho del viaje a pesar de la diarrea que me dio los primeros dias que llegué y de la insolación al caminar sin camiseta bajo el sol selvatico. Nuestro trabajo como jóvenes investigadores nos dió muchas enseñanzas: nos enseñó en carne propia las necesidades que padecen muchos compatriotas en pueblos tan lejanos sin todos los medios sanitarios y tecnologicos que contamos en las ciudades. Sin embargo, a pesar de la pobreza circundante y la gran cantidad de familias numerosas, ellos eran felices. Es una realidad cuestionante porque a los que venimos de las ciudades fundamentamos nuestra felicidad en cuanta comodidad el dinero nos puede dar. Ellos sin comodidades ni dinero podian no solo ser felices sino dar felicidad al compartir lo poco que tenian con los demas, incluso con nosotros que fuimos a visitarlos. Un dia la comunidad de Sta Rosa de Tioyacu nos preparo una comida sencilla. Nos conmovió en el alma que pudieran invitarnos de lo que poco que tenían. No puedo decir otra cosa que el amor es lo que mueve a las personas a ser mas generosas y desprendidas.
Creo que ese viaje nos cambió. Descubrió en nosotros nuevas vocaciones, nuevas cualidades y por supuesto defectos que corregir.
Mayo 18, 2008 a las 7:33 pm |
Hace poco lei un correo de la lista de estudiantes de medicina de SOCEMCH en la que se aludía al IRIS y en la que se citaba un link a una página del inigualable “Maestro” Curioso.
Soy uno de los que debutamos con el proyecto IRIS I y leyendo las líneas del incomparable César “Master” Henríquez no he podido dejar de escribir unas letras para todos los nuevos socemch que inicien su camino en la investigación por el campo de la epidemiología de campo.
César lo ha descrito muy bien y lo que yo quiero compartir es mucho más de lo que ahora mismo puedo. En su día, allá por el 1999, Walter, Cynthia, César, muchos compañeros más y este servidor recorrimos aulas Cayetanas y no Cayetanas dando charlas y charletas sobre lo que sacamos de una experiencia tan enriquecedora como el IRIS. Que alegría que Walter aún sostenga al menos la del IRIS II. Es una pena que ya no exista en la red la del IRIS I, pero tengo las fotos, tengo las anécdotas, tenemos los trabajos que se hicieron y por su puesto la experiencia inborrable de hacer la medicina entre amigos y en medio de nuestra gente.
Yo creo, viéndolo retrospectivamente, que viviendo esa experiencia se complementa una formación académica, una formación humanitaria y por su puesto una formación socio-cultural.
De los 18 que vivimos esa maravillosa experiencia, alrededor de 16 estámos ahora lejos de Perú. Yo particularmente, cada vez que hago una exposición en el hospital en el que trabajo pongo una de esas imágenes inolvidable, conduciendo una canoa, persiguiendo a un mono para que invite su fruta o sumergido hasta la cintura en un barral.
Me quedo corto rememorando lo vivido pero confío en que los nuevos SOCEMCH capten mi mensaje: Vean los proyectos IRIS no como una experiencia académica en Medicina sino como una experiencia humana.
Mucha suerte y muchas felicitaciones por tu blogg César.
Mayo 18, 2008 a las 8:32 pm |
Muchas gracias por escribir “maestro” Carlos. Realmente, como dices, el trabajo que hizimos fue edificante en todos los aspectos. Nos quedariamos cortos en describir todas las anécdotas y aventuras que pasamos. Nunca voy a olvidar la insolación en la espalda por andar andando 4 horas sin camiseta camino a Pamashto, la diarrea del viajero que por poco me sincopa, la araña gigante (del tamaño de una mano) que irrumpió en la habitación, el campamento en la laguna de Sachavacayoc, la pesca de Pirañas, las hormigas gigantes, etc, etc.
Podemos contar tantas cosas pero lo más importante son los lazos de amistad que formamos y que se han fortalecido através de los años. Gracias por tus buenos deseos Carlos y sientete libre de escribir todos los comentarios que quieras de este primer blog.
Junio 5, 2009 a las 2:59 am |
Hola Cesar.
Te cuento que con Magaly hemos ido a visitar Pamashto al menos unas 5 veces mas despues de aquella primera vez. La ultima vez fue el año pasado. Los hijos y la esposa de Adler siempre recuerdan cuando fuimos en el 99. Siempre preguntan por el “gringo jeringo” (Pedro Dammert) Tengo fotos de ellos en años distintos. Ahora Pamashto tiene un puesto de salud de cemento con luz y con medico. Adler se ha vuelto un lider de produccion de cafe, sacha inchi y almizcle vegetal. Les va super bien en ese negocio. Tiene su propia marca de cafe por ejemplo, y han sido premiados por expertos internacionales en el rubro.
El Dr. Benavente lo vi el 2006 en Bethesda, ahora vive por alla. A Karen Delgado la vi el año pasado en Lima. Todos tienen un buen recuerdo de esa experiencia.
Aca hay fotos de Adler y sus negocios
http://isaacalva.blogspot.com/2007/09/pamashto-cafe-y-almizcle.html
Aca hay fotos de la esposa de Adler y uno de sus hijos comiendo metalillo
http://isaacalva.blogspot.com/2007/11/metalillo-de-pamashto.html
Otras fotos de los apellidos Salas
http://isaacalva.blogspot.com/2007/09/salas-salas.html
Saludos