IRIS II

Nuestro segundo viaje fue gracias al colegio Newton de Lima a un lodge situado a orillas del rio Tambopata. Fue un viaje fascinante por la selva del departamento de Madre de Dios. El segundo día que llegamos a Madre de Dios se realizó una campaña para los niños de un colegio de voluntarios españoles. Muchos niños estaban desnutridos e incluso tuvimos la oportunidad de ver una jóven con miasis (larva de mosca) en el brazo izquierdo. Al siguiente día tuvimos que navegar varias horas por el Tambopata para llegar al lodge. La verdad es que el lugar era increíble. En medio de la selva, el lodge ofrecía todas las comodidades para estar a gusto y desde alli, ibamos a realizar otra campaña de salud para las poblaciones vecinas. Con mis amigos Carlos y Cristian vimos muchas gente de las riberas con diversas afecciones dermatológicas e intestinales. Un pacientito de 5 años nos conmovió especialmente. Este niño tenia antecedentes de gingivorragia, un hermano que falleció de un “problema de coagulación”, múltiples hematomas en el cuerpo y una rodilla inflamada y dolorosa. Todo apuntaba a que tenía hemofilia. Eso en la selva es una sentencia de muerte porque no hay medios para ayudarlos en esas condiciones. Lo mejor que hizimos por el fue derivarlo al Hospital del Niño en Lima.

El resto del viaje pudimos disfrutarlo recorriendo la selva, acampando en medio de la nada, expuestos a hormigas gigantes que se comian la ropa y el jabón, levantados por los aullidos de un mono y saboreando pirañas pescadas con una caña de pescar artesanal por nuestro guía “Sicuta”. Fué una experiencia magnifica. Descubrimos la paz en la soledad de la naturaleza, donde solo eramos nosotros y la selva. En ese lugar también fue la primera vez que descubrí los efectos alucinógenos de la Ayahuasca que me transportaron a un mundo hasta entonces desconocido…solo fue una alucinación eh!

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