el primer año de residencia

El primer año de residencia, como ya había comentado en un post anterior, fue un año de adaptación. Tuve que familiarizarme primero con el hospital, los procesos administrativos, la petición de pruebas, etc, etc. Lo mejor de todo fue que conocí muchísima gente. Primero conocí a los de mi servicio después a mis jefes de urgencias, residentes, enfermeras, auxiliares, pacientes, familiares, adjuntos de especialidades y mucha gente más. Todo el primer año estuve en el servicio de interna II. Me sorprendió la cantidad de pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica(EPOC) y Cáncer de pulmón. Mi primera impresión del exceso de consumo de tabaco se materializaba en toda la patología pulmonar que se vé en planta de interna y en urgencias. El cuerpo siempre pasa factura de todos los excesos que hacemos. Asi que me volví un experto en manejar broncoespasmos agudos y edema pulmonar en cardiópatas. En mi aprendizaje contribuyeron no solos mis adjuntos y residentes mayores sino también el buen criterio de algunas enfermeras. Es que la experiencia es fundamental en nuestra profesión. Asi que nada.

Otra aspecto que me sorprendió de la residencia fueron las vacaciones. Todo el mundo se toma muy en serio las vacaciones. Gracias a este nuevo aprendizaje pude hacer uso de mi derecho e irme a Roma con Paola por 2 semanas. Fue un viaje espectacular. Creo que nunca vamos a olvidar el viajecito que hizimos por Roma, Florencia, Venecia, Pompeya y el Vaticano. Sentí un especial sentimiento al estar en la tumba de Juan Pablo II. Lo recuerdo con mucho cariño cuando fue al Perú.

Y nada más que decir por ahora de mi primer año. También concurse comom delegado en la comisión de docencia pero era un desconocido y no alcancé los votos para serlo. Así que seguí conociendo gente, haciendo favores y recibiendo favores para saltar al siguiente paso de mi formación: mi segundo año.

Escribe un comentario