Ayer tuve la penosa experiencia de hacer guardia en el pabellón de especialidades de mi hospital. Digo penosa porque hay algunas especialidades que descuidan el manejo médico y quien está de guardia se puede encontrar en serios aprietos.
En mi guardia me avisaron por un abuela de 82 años con disnea y dolor en la pierna derecha. Se le había intervenido por una fx de cadera y estaba hipotensa TA:50/0 y taquicárdica: 160 lpm. Pensé que esta abuela estaba sangrando y solicité una hemoglobina rapidamente mientras trataba de entender lo que habia pasado los dias previos, saber un poco mas de la historia, analiticas anteriores, etc. La historia estaba hecho un desorden total, analiticas, comentarios, interconsultas, todo caos. La paciente no remontaba tensión ni con salino ni hemoce y pensaba que estaba en shock cardiogénico de causa no clara. La Hgb estaba en 15 o sea no estaba anemizándose. Le hize un radiografia de tórax con cardiomegalia y derrame pleural esacaso y radiografia de cadera la cual fue normal. Su ECG estaba a 160 lpm y no podia ver ondas P así que repetí el ECG, siendo parecido al anterior.
Mi ansiedad por supuesto, iba en aumento, al ser la abuela de una enfermera muy querida por la planta. Me decidí, haciendo la oración más fervorosa que se me ocurrió, manejarla como una taquiarritmia (FA) con compromiso hemodinámico y le indiqué un bolo de Amiodarona el cual fué efectivo a los 30 segundos, reduciendo la FC a 80 lpm y tornándose el ECG en el más maravilloso ritmo sinusal que mis ojos han podido ver. Está de más decir que remontó tensiones y la paciente se quedó dormida muy a gusto después de pasar 2 angustiosas horas de hipotensión y disnea. Y claro, el especialista, brillaba por su ausencia…
Moraleja 1: hacer mejores historias, no importa la especialidad que sea
Moraleja 2: un acto de presencia no vendria nada mal
Junio 5, 2008 a las 8:14 am |
Es preferible no usar los términos abuelo y abuela para referirse a personas (pacientes) de edad avanzada.
Al igual que existen las palabras sexismo o racismo, llamamos ageismo o gerofobia al trato despectivo o discriminatorio contra personas mayores, en función de su edad avanzada.
Todos los días lo vemos en el hospital: “este es una alcayata”, “menuda momia me mandas”, “no vale la pena hacer nada, tiene 80 años”, (una auxiliar de 20 años dirigiendose a un SEÑOR de 70) “¡¡abueo, tómese las pastillitas!!”…
Junio 5, 2008 a las 2:05 pm |
Acepto el comentario y estoy de acuerdo. Sin embargo no hay palabra mal dicha sino mal entendida. Cuando me refiero a “abuelo” lo hago en el buen sentido de la palabra y no como despectivo, aunque entiendo que se pueda prestar a ello.
Jamás se me ocurriría llamar directamente a uno de mis pacientes “abuelo” o “abuela” por respeto hacia ellos. Yo soy de la vieja escuela y me gusta no tutear a ninguno de mis pacientes por respeto. Muchos no estarán de acuerdo con esto pero como lo dije antes, soy de la vieja escuela. No me gusta tutear ni que me tuteen los que no me conocen. Cuestión de gustos…
Vale la aclaración