Este es un post religioso.
Para los que no conocen la vida de San José, sólo me remito al evangelio en el que se menciona el periodo en que San José buscaba un refugio para la Virgen Maria que estaba pronta a dar a luz, en Belén.
El evangelio sólo describe que el santo buscaba una posada en Belén y que por motivo del censo que había en aquella época no encontró otro lugar más que un establo, donde la Virgen dió a luz al Rey de Reyes y lo pusieron en un pesebre, que para los que no saben, es un lugar donde comen los animales.
Para los que son padres o están pronto a serlo, pueden intuir la angustia que tenía el virtuoso santo de encontrar un lugar digno para la Virgen y las penurias que pasó la Sagrada Familia en tan duras condiciones.
Me siento identificado con este santo por el hecho de que estamos desde hace más de 3 meses buscando hipotecarnos y cuando ya se vence el alquiler y los planes de mudanza eran inminentes para hoy, el banco nos dice que no podemos firmar porque no tengo permiso de trabajo…o sea que el alquiler se vence este mes y no tenemos donde vivir, o sea que estoy como San José, con mi mujer embarazada y sin donde caernos muertos.
Hemos tenido que pedirle a nuestro casero que nos prorroge el alquiler hasta que la hipoteca salga y nos ha aceptado…gracias Dios que no te olvidas de nosotros y también a tí Alberto.
Lo que nos parece surrealista es que el banco y la inmobiliaria no haya previsto esta eventualidad y nos digan que podiamos mudarnos hoy. Como MIR extranjero no necesito permiso de trabajo por la nueva ley de extranjeria por lo que este retraso nos perjudica doblemente. Hemos cancelado toda la mudanza y lo peor es que no tenemos nada claro.
Que será de nosotros…solo Dios sabe
Junio 28, 2008 a las 6:09 pm |
Optimismo
En todo optimismo y para todo optimismo.
En ti mismo; no en nadie. Sí; en Dios. Sólo; en Él
y; nada más. ¡Nada más!.
Optimismo; para crear de la nada, sólo Dios.
Optimismo; para comerse un pan subjetivo, cuando; no hay pan.
Optimismo; para tomar una ducha, cuando; no hay agua.
Optimismo; para saber, cuando; se sabe mucho o nada.
Optimismo; para dormir, cuando; se tiene todo menos “sueños”.
Optimismo; para rasgarse las vestiduras, cuando; ni harapos se tiene.
Optimismo; para el amor, cuando; no se sabe qué es el amor.
Optimismo; para viajar, cuando; se está en bancarrota.
Optimismo; para trabajar, cuando; el trabajo es utopía.
Optimismo; para gritar, cuando; no se tiene voz.
Optimismo; para hablar, cuando; no se sabe que decir.
Optimismo; para beber, cuando; ni vinagre hay.
Optimismo; para inventar, cuando; todo se ha inventado.
Optimismo; para patentar, cuando; no se ha creado nada.
Optimismo; para improvisar, cuando; todo ha sido improvisado.
Optimismo; para triunfar, cuando; todo son derrotas.
Optimismo; para ganar, cuando; no hay competencia.
Optimismo; para aceptarnos unos a otros, cuando; ya no existen hombres.
Optimismo; para respetar la ley, cuando; en el mundo no hay leyes.
Optimismo; para amarnos, cuando; sólo el odio, nos gobierna.
Optimismo; para emigrar, cuando; ya hemos muerto todos.
Optimismo; para ganar, cuando; no hay quien compita.
Optimismo; para vencer, cuando; todo está perdido.
Optimismo; en la muerte, cuando; existe la eternidad.
En todo optimismo y para todo optimismo.
En ti mismo; no en nadie. Sí; en Dios. Sólo; en Él
y; nada más. ¡Nada más!.
© 2007 by Luis Ernesto Chacón Delgado
Junio 28, 2008 a las 8:13 pm |
Gracias Luis
Has dado en el clavo