topless playeros

agosto 19, 2009

Estoy de regreso de vacaciones y me he sentado a recordar el maravilloso tiempo que pase con mi mujer y mi hijo en la playa. Sin embargo estos dulces recuerdos se ven ensombrecidos por los topless playeros.

Ha sido mi primera experiencia en una playa española y me he sorprendido de ver tanto topless. Para los que no saben el significado, es una palabra inglesa que alude al hecho de no llevar ropa en los pechos. O sea, que las tetas estan al aire para que todo el mundo las vea y se aseguran de ello andando por todo el litoral. Esta curiosa experiencia me ha llevado a pensar en varias cosas. Seguramente no soy el primero en hacer esta reflexión ni seré seguramente el último. ¿Por qué quisiera enseñar las tetas en la playa?:  Por mero gusto?, para hacerme notar? para ligar? para que vea todo el mundo de lo que soy capaz? para que se den cuenta de que no soy como los demás? para tener las tetas morenas? para que van las lindas tetas que tengo?

Pues la verdad es que se me pueden ocurrir más opciones, pero por lo visto me inclino a pensar que es más un proceso de exhibicionismo sinverguenza. Aunque también he visto a las topless discretas, o sea las mujeres que estan tumbadas con las tetas al aire sin decir ni hacer nada más que eso.

Ahora, ¿por qué estoy escribiendo esto en un blog pensado par contar experiencias médicas?:  por placer? porque no tengo nada más que hacer? porque deseo promover un movimiento anti-topless? porque me he quedado traumado viendo tantas tetas? porque me ha gustado la experiencia y quiero volver a repetirla?

Por la misma razón, se me pueden ocurrir muchas posibilidades pero la más importante es lo que le voy a decir a mi hijito cuando crezca y vea las topless. ¿Tendré que leer libros sobre educación sexual o algo por estilo? Creo que no.

Mi respuesta va a ser una: por exhibicionismo sinverguenza.


Sangrantes

agosto 5, 2009

En mis guardias no hay nada que me inquiete más que un paciente sangrante. Con esto no quiero decir que las demás enfermedades sean menos inquietantes.
No hace mucho tuve que enfrentarme con una mujer de 74 años con rectorragias. Los médicos de planta la habían dejado en dieta absoluta y con enemas para preparación de colonoscopia. Ellos me la contaron y me dijeron que si sangraba sería recomendable hacer una angiografía de urgencias, habiéndosele realizado un TC de abdomen en la que no se objetivó el punto sangrante. Se sabe que la angiografía tiene bajo rendimiento cuando un TC previo no ubica el punto sangrante.
Sucede que en mi guardia empezó a sangrar abundantemente. Decidí no ponerle los enemas de limpieza y bajarla a colonoscopia con gran enfado del endoscopista ya que quería el colon limpio como un water recién lavado.
La verdad es que ponerle enemas a una sangrante no me daba mucha confianza en el sentido que ya he tenido experiencias previas con resultados francamente criticos (desconozco si el enema puede remover un coágulo y predisponga a mayor sangrado). El hecho es que la paciente no comía desde hacía 3 dias y ése fue mi argumento para hacerle la prueba. La colonoscopia fue realizada sin problemas. Con el colonoscopio se pudo limpiar la sangre que había y se encontraron muy escasas deposiciones hasta el ciego en que se econtraron también coágulos. No se encontraron lesiones y como no se habia puesto enemas y habia sangre en ciego, la hemorragia podía ser de intestino delgado (olvidé mencionar que una gastroscopia previa había sido normal).
Cuando la vieron los médicos tratantes, cuestionaron mi actuación por no hacerle la angiografia de urgencia, la cual se la hicieron durante el día en que ellos estuvieron presentes y con resultados negativos. Es importante mencionar que la paciente después de la guardia no sangró más, Dios sabe por qué.
Moraleja: no saltarse procedimientos sencillos da mayor información diagnóstica que cualquier procedimiento sofisticado.


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