Por un pasaporte

enero 17, 2011

El último día que estuve en mi reciente viaje a Perú coincidió con el penúltimo día del año 2010. Un año que ha sido trágico para mi y para muchos. Este ha sido sin duda el peor año de mi vida. No es nada fácil enfrentarse con la enfermedad en el seno de tu familia y peor cuando no puedes hacer nada para remediarlo.

El último día de mi viaje a Perú regresé a Madrid solamente con mi hijo de 2 años de edad. La razón fué que 2 días antes nos negaron salir del país porque se nos olvidó el pasaporte del peque en Madrid y con un pasaporte peruano sin visado no podía salir. Triste fue ver a mi mujer que se iba sola y yo quedarme llorando con mi hijo en el aeropuerto. A lo hecho pecho.

En esas 48 horas que estuve en Lima me dediqué a hacer gestiones como conseguir un salvoconducto y una autorización para menores. Para conseguir este último me costó más que aprobar el MIR. Ningún notario en Lima lo queria hacer faltando la madre y otros exigian un poder notarial original de la madre sellado por el ministerio de relaciones exteriores. Gracias a mi madre, que me refirió a una amistad, pude conseguir la bendita autorización con lo necesario para la gestión. Con esta autorización pude pasar a la zona VIP del consulado español en Lima, donde finalmente me dieron el salvoconducto. Bendita seas Ceci y tu familia!!!

El viaje de regreso en el avión fue peor que una guardia del Clínico, porque entre maletas y el insomnio del peque terminé hecho polvo. Lección muy bien aprendida: el pasaporte peruano del peque no me sirvió de nada y antes de empacar no olvidar el pasaporte español.

Por cierto, que no he mencionado que el cambio de vuelo me costó 1000 dolares en LAN…auch!!!

Esperemos que el 2011 sea mucho mejor. Tengo muchas esperanzas que este año será mi año y con ayuda de Dios será mejor.

Ánimo y muchas gracias por seguirme en este blog un año más


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.